¿Cómo podría hacer que mi hijo no se sienta mal frente
a las críticas que sus compañeros puedan hacer sobre sus trabajos o forma de
trabajar? Tiene 10 años y, aunque es bastante maduro para su edad, parece no
tener recursos para abstraerse de los comentarios que le puedan hacer en clase.
Un ejemplo. Están haciendo un experimento con unos granos de arroz a los que
tienen que humedecer hasta que germinen. Al echar más agua de la normal y los
compañeros le dijeron que eso era mucho, que así no se hacía...
Al llegar a casa diciendo que se quería ir del
colegio.
Por un lado, creo que tiene afán perfeccionista y que
cuando le pasan cosas como esta no soporta que le critiquen. Por otro, se
agobia mucho por no poder decir lo que piensa en momentos como ese. En fin. Me
encantaría que no se sintiera tan mal. Que comprenda que todos nos equivocamos
y que no es para tanto, pero no se muy bien cómo.
Muchas gracias
Parece que a su hijo hay que
ayudarle en dos sentidos, por un lado como bien dice, a que entienda que no somos perfectos y que
nuestros errores son normales y nos hacen aprender. Por otro lado, debe
aprender a encajar eso dentro de sus relaciones sociales.
En casa deben hablar con él sobre
todo cuando se le pase el enfado. En
primer lugar dando un tiempo al reconocimiento de lo que ha sentido “entiendo
que te ha fastidiado mucho pasarte echando agua porque no querías que pasara”,
cuando veamos que él se siente comprendido y que hemos conectado con él, debemos hablar de lo que sucedió cuando se
enfadó y guiarle con preguntas para que sea él quien tenga que profundizar en
cómo se sintió. Después, podemos buscar juntos estrategias para reaccionar
de otro modo.
Es muy bueno que los papás
reaccionen con normalidad cuando algo le salga mal e incluso lo pongan en
palabras “que rabia me da que se me haya olvidado comprar eso en el
supermercado, pero bueno, también lo podré comprar otro día”. Sería
recomendable que hablaran con él de
situaciones similares que les hayan sucedido a ustedes, cuando han hecho
algo mal en el trabajo y alguien se lo ha señalado, por ejemplo. Podemos hablarle de cómo lo resolvimos
nosotros, siempre conectando con lo que en un primer momento sentimos.
Siempre es positivo que le mostremos que tiene amigos, familia,
muchas personas que le quieren y hacerle visible que siguen estando ahí a pesar
de los errores que él comete. Separar el hecho de que alguien te señale
algo que no has hecho bien de que te esté atacando, “cuando tus amigos te dicen
eso, es porque creían que no te habías dado cuenta” “ellos no querían que tú te
sintieras mal”.
Si su hijo es tan perfeccionista,
tengan en cuenta que hay que reforzar
ciertos despistes o actitudes más despreocupadas por su parte. Si un día
está preocupado porque no ha hecho algo bien, lo ideal es que le quitemos peso “a
todos nos pasa”.
Aun así, si seguimos observando
que estas situaciones le producen sufrimiento, sería recomendable que
consultaran con un psicólogo infantil para que valore bien a su hijo y pueda
encontrar la raíz de lo que le sucede.