Hola, Estamos realmente desesperados en casa, porque
no se quiere quitar o poner la ropa, sobre todo cuando llega el momento por la
mañana de quitarse el pijama.
No hay forma de quitársela incluso a la
"fuerza" pero hay que ver qué fuerza tienen los pequeños cuando se
enfadan. Pero por su puesto antes de llegar a esto he tenido tooooda la
paciencia del mundo.
Se ha quedado sin bajar al parque o sin ir al zoo y le
ha dado igual. Estamos desesperados tiene una hermana que lo pasa fatal al ver
la situación. Incluso esto nos está trayendo problemas en la pareja. Ya se que
es lo típico de los dos años, aunque en julio cumple 3 y la situación se agrava
cada día más. Necesitamos ayuda.
Gracias.
Es cierto que en ocasiones los niños (y mucho en esta edad)
pueden tener manías que nos resultan difícil comprender y manejar, sin embargo,
suele haber un modo de hacerse con ellas para que la vida de todos sea más
fácil.
El uso de la fuerza, a pesar de parecer en ocasiones la única
vía, no es nada recomendable ya que cada una de las partes se mantendrá más fuertemente
en su posición y no se habrá aprendido nada para la próxima vez, al contrario,
cada vez la haremos más resistente a las normas que tratamos de poner.
Los actos o manías que hacemos (incluso las más extrañas)
cumplen una función en nuestra vida y esto ocurre también en los más
pequeños. Esta funcionalidad puede tener que ver con sensaciones propias o con la dinámica de relación que se crea, en este caso con vosotros los padres. Con niños pequeños la dificultad viene por la menor capacidad que tienen para
entender lo que les sucede y poder expresarlo con palabras.
En este caso, os recomiendo que un profesional de la
psicología valore qué le sucede a vuestra hija en concreto, por qué esta manía
y no otra. Igualmente es muy importante analizar qué cosas habéis intentado y
de qué modo, cómo os hace sentir la conducta de la niña... solo así el
psicólogo/a podrá indicaros cómo conseguir que un acto tan cotidiano no se
convierta en una guerra diaria.